Comenta el gran Sr Cine (José Javier Rosa) en su blog la «genial» experiencia que supuso para él y su colaboradora radiofónica Sandra Eche (nena, tú vales mucho) ver Wanted (Se busca). En resumen: la pone a caldo, sin dudarlo, no sólo por la patética realización, el guión infumable o su moraleja fascista, sino por el resultado que supone su combinación, que consigue sacar de quicio al «cinéfago» con las más grandes tragaderas.
Cuando uno ve el trailer de Wanted, se espera algo parecido a una peli de acción sin pretensiones. Sabemos que será mala o quizá del montón. Esperamos que nos sorprenda pero con un claro mosqueo. Digo esto por la promoción tan machacante del film, enfocada únicamente en mostrar a Angelina Jolie repartiendo hostias, disparando y enseñando su cuerpo desnudo (¡como tiene que ser, por supuesto!). Pero nunca creí que fuera posible caer tan bajo en cuanto a cine de acción y entretenimiento se refiere.
El gremio de tejedores (WTF!?) decide hace mil años que tienen que formar una hermandad de asesinos. Uno que no es tonto se pregunta desde el momento en que se dice esto ¿pero de dónde coño eran esos tejedores? Más tarde sabremos que es en un lugar raro de Europa Central. En realidad es un dato de mierda que no interesa a nadie.
Vemos al comienzo morir a un personaje: un tio de mediana edad, estirado, con menos expresividad que un ladrillo. Resulta ser el miembro de la famosa hermandad de asesinos que con sus asesinatos gobierna el destino del mundo. Creo que los guionistas deberían pensarse mucho a que se van a dedicar los protagonistas de una película para que el espectador muestre cierta empatía por ellos. No es el caso de Wanted.
El protagonista de este gran zurullo es James McAvoy (actor de la sobrevalorada «El último rey de Escocia», en la que lo hacía más que bien), interrpretando el papel de Wesley, un joven sin futuro atrapado en un trabajo asqueroso, que tiene una novia que le engaña con su mejor amigo y que encima le obliga a cuidar de su gato. Además de todo esto (que sólo le falta que se mee en la cama al pobre) tiene ataques de ansiedad y es un chaval apocado que no es capaz de enfrentarse a nadie.
Un buen día aparece Angelina Jolie (Fox) en el supermercado y le dice que conoció a su padre y que hay un tío muy malo en la sección de congelados que le quiere liquidar. El muchacho sale cagando leches y en lo que es la primera escena del desmadre sin límites del film, Fox le recoge derrapando con un coche 20 metros con la puerta abierta, terminando perfectamente sentado en el asiento de acompañante. No diré más, este es tipo de barbaridades que se ven a lo largo de toda la película.
A partir de ahí vemos una persecución que dura unos cuantos minutos y en el que la confusión y la cámara lenta son los rasgos principales de la realización. Estoy acostumbrado a que la mayoría de films de acción sean confusos en sus momentos de tiroteos o lucha física entre personajes, pero Wanted se lleva la palma. Todas las escenas de acción son confusas, con movimientos de cámara y cambios de plano absurdos.
Al mismo tiempo logra abusar tanto de la cámara lenta que me hizo echar de menos Misión Imposible 2. Está claro que es para mostrar lo guay que ha sido el guionista describiendo la forma en que salen de los momentos más apurados y lo elaborado de las tácticas para conseguir matar a los objetivos de la hermandad de asesinos. A mi entender logra ser cansino a la segunda ocasión en que aprovechan este recurso.
La tensión sexual en pantalla corre a cargo de Angelina Jolie, que aparte de poner morritos, posturitas, realizar labores de prospección gástrica al protagonista, abrirse de piernas en la persecución inicial tumbada sobre al capó del deportivo para que el protagonista le vea su lencería (u otra cosa), sale desnuda en un bonito plano posterior donde se puede disfrutar del tatuaje que luce en su espalda. Creedme, fetichistas y adoradores de Angelina, no merece la pena aguantar esta gran basura por disfrutar de la presencia de ella.
Después de la persecución tan cansina, aparece Morgan Freeman (¡Sloan, que gran nombre para un malo!). Este tipo con cara de enfadado le cuenta al protagonista que su padre ha muerto a manos del hombre que le persigue y él tiene los genes de asesino de su padre, así que debe asumir su destino y entrenarse con ellos para ser un miembro de la hermandad y dar muerte al susodicho.
Aquí se produce un vacío total en el desarrollo de la historia y el protagonista se dedica a recibir una somanta de palos de los demás asesinos de la hermandad, incluida Fox. Pero claro, no hay problema, porque tienen un baño de cera reparador que cura las heridas a una velocidad rapidísima.
Pero además de esto ¿Sabéis cual es el gran rasgo de estos asesinos? Como tienen unos genes de la leche, son capaces de disparar con efecto las balas, simplemente haciendo un gesto con el brazo cuando disparan. ¡Si amigos, el guionista tiene una Wii en su casa! Por supuesto, con el Motion Plus. Sólo asi se explica que las balas doblen la esquina y acierten sin apuntar a los objetivos y que en la escena final Fox sea capaz de dibujar una circunferencia perfecta con una bala (ríete del LHC ¡Angelina Jolie sí que sabe acelerar partículas!).
Después de entrenarse, el protagonista comienza a cumplir encargos. Le entran remordimientos pero le duran lo justo para que Fox le explique que tienen que cumplir sus misiones porque es su destino y sólo así pueden evitar que ocurran cosas muy malas malosas, a pesar de que pueda parecer que matan a personas inocentes.
Hacia el final ya sospechamos que Sloan no es trigo limpio y se huele el giro argumental a 10000 jodidas millas de distancia, Como el resto de Wanted, no sólo decepciona la sorpresa sino que está totalmente desaprovechada. Tenemos una «gran» escena final, repleta de excesos, en la que Wesley toma las riendas de su destino y decide matar a todo el mundo (y mira que antes tenía remordimientos por matar a una persona nada más).
Lo peor de Wanted no es su argumento mal desarrollado y simple ni sus carencias en el apartado visual. Es fácil dejar a un lado que el director no tiene ni puta idea de contar una historia y que interese cuando la filosofía barata que se nos muestra durante todo el metraje es insultantemente totalitaria.
Para las mentes que parieron la historia de Wanted (que está basado en un cómic de mierda) resulta que la vida humana no tiene ningún valor, es únicamente una mercancía más, una forma de lograr objetivos, ganar dinero, obtener poder e influencia para gobernar los destinos de todos los seres humanos.
Esto no es una mala interpretación de un argumento mal contado, es una clara deducción de toda una serie de justificaciones que se intentan colar como «el bien común» durante toda la historia. Únicamente se condena esta clase de comportamiento en casos de corrupción y de búsqueda personal del poder o de la riqueza. Sin embargo, cuando son unas profecías milenarias las que deciden quien muere, todo es fantástico: el bien común debe prevalecer y para ello deben morir ciertos individuos (Stalin es un mierda al lado de esta gente).
Para terminar y que se entienda mi postura final: Wanted sustituye a Starship Troopers en mis pesadillas y hace buena a Independence Day.



suscribo 100% todo lo dicho, es más, creo que te quedas corto: MALA, MALA, MALA¡¡¡
sin argumento, desprecio absoluto al ser humano, repetición de clichés mal hecha, reiteración de determinadas situaciones que llega a cansar, ...
se puede decir más alto pero no más claro.
Tomeu00
De verdad que me sorprendió de lo mala que es, teniendo ese reparto con Morgan Freeman y Angelina Jolie. La maquinaria de marketing tan gigantesca que han montado les puede servir para engañar el primer fin de semana o la primera semana como mucho, pero después todo el que vaya es por puro masoquismo.