Hace unos días Marilink defendía la riqueza de contenidos y la interactividad de Twitter, que le habían permitido ver de otra forma la blogosfera y recuperar la utilidad de su blog como un lugar donde expresarse de forma más elaborada y reflexiva. Básicamente estoy de acuerdo con su forma de ver a Twitter y otros servicios como un suplemento que enriquece los blogs y las relaciones entre sus autores, aunque también creo que afectan «negativamente» a la blogosfera (si entendemos por negativo la canibalización de usuarios).
Para la mayoría de la gente un blog es poco más que un repositorio de cosas curiosas (propias o ajenas) que se encuentran por la red y que desean compartir con otras personas (conocidas o no). De ahí surge una gran cantidad de blogs personales donde no vemos más que enlaces, fotos de Flickr, videos de Youtube y alguna que otra anotación donde brevemente se quejan de su vuelta al trabajo o del peinado «tan» horroroso que tenía Angelina Jolie en su último film.
Los servicios de lifestreaming, tan populares últimamente, han supuesto una forma aún más sencilla de comunicarse que la de escribir en un blog «tradicional». Esta nueva forma de compartir información termina por afectar a los hábitos de blogueo de la mayoría de usuarios de esos servicios. Con Twitter pasa algo parecido. A medio camino entre un chat y un foro, los servicios de microblogging suponen una forma de comunicación muy directa y rápida con feedback «en tiempo real».
Con esta clase de servicios popularizándose cada día más, es normal que haya un sector de personas que antes blogueaba constantemente y que ahora no lo hace prácticamente nunca. Evidentemente la otra cara de la moneda es la cercanía y la comunicación que se puede crear entre los propios autores de blogs. Esto tiene una consecuencia: una interacción más intensa y frecuente entre los miembros de la blogosfera que a la larga repercutirá positivamente sobre los propios blogs y permitirá crear una mayor sensación de comunidad.
Estos servicios afectan directamente a una parte importante de la blogosfera que no ve necesidad de escribir en un blog algo que ya han escrito o compartido por otras vías. Los autores de blogs que tengan necesidad de escribir cosas más profundas que un SMS no se conformarán con Twitter o Friendfeed para expresarse.
En cierto sentido, tanto los servicios estilo Twitter como los de lifestreaming vienen a cubrir las necesidades de muchos usuarios para los que un blog es una plataforma de publicación demasiado «pretenciosa». Al mismo tiempo, estos servicios pueden ser un añadido perfecto para potenciar la cercanía entre los propios blogueros y sus lectores. Todo depende, claro está, de qué utilidad le demos cada uno de nosotros a estas herramientas tan nuevas de las que apenas conocemos una fracción de su potencial.


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